La evidencia arqueológica arroja luz sobre los esfuerzos para resistir a “los muertos vivientes”

Comparte esta historia:

Un estudio científico realizado sobre huesos humanos medievales excavados en un pueblo inglés abandonado sugiere que aquellos cadáveres de los que provinieron fueron quemados y mutilados. Investigadores de la Universidad de Southampton y Historic England creen que esto fue llevado a cabo por aldeanos que creían que evitaría que los cadáveres se levantaran de sus tumbas y amenazaran a los vivos. [Como vimos aquí, el miedo a la muerte es común, aunque menor en los muy creyentes y en ateos.]

El equipo descubrió que muchos de los huesos de Wharram Percy en North Yorkshire mostraban marcas de cuchillo, lo que sugiere que los cuerpos habían sido decapitados y desmembrados. También había pruebas de la quema de partes del cuerpo y la rotura deliberada de algunos huesos tras la muerte.

(Imagen ampliable) Marcas de corte en un fragmento de costilla. Imagen: Historic England

Los resultados fueron publicados en un artículo en el Journal of Archaeological Science Reports. La investigación fue dirigida por Simon Mays, Biólogo de Esqueletos Humanos en Historic England, trabajando en colaboración con Alistair Pike, Profesor de Ciencias Arqueológicas en la Universidad de Southampton.

En la época medieval existía la creencia popular de que los cadáveres podían levantarse de sus tumbas y vagar por el área local, extendiendo enfermedades y agrediendo violentamente a aquellos que tenían la mala suerte de encontrarlos. Generalmente se creía que la causa del desvelo de los cadáveres era una persistente fuerza viva malévola en aquellos individuos que habían cometido malos actos o habían creado animosidad en vida.

Los escritores medievales describen una serie de formas de tratar con las apariciones, entre las que se encontraba exhumar el cadáver que había cometido la ofensa, decapitarlo y desmembrarlo, y quemar las partes en una hoguera. Tal vez los huesos de Wharram Percy eran partes de cuerpos que fueron mutilados y quemados debido al temor medieval de que los cadáveres se levantaran de sus tumbas. Los investigadores consideraron otras teorías, pero esta explicación parece ser la más consistente con las alteraciones observadas en los huesos.

(Imagen ampliable) Wharram Percy en North Yorkshire. Imagen: Historic England

En algunas sociedades, las personas pueden ser tratadas de maneras inusuales después de la muerte si son vistas como forasteras. Sin embargo, el análisis de isótopos de estroncio en los dientes mostró que esta no era la razón en este caso. El profesor Alistair Pike, quien dirigió el análisis isotópico, explica: “Los isótopos de estroncio en los dientes reflejan la geología en la que habitaba un individuo conforme se iban formando sus dientes durante la infancia. La correspondencia entre los isótopos en los dientes y la geología alrededor de Wharram Percy sugiere que crecieron en un área cerca de donde fueron enterrados, posiblemente en el mismo pueblo. Esto fue sorprendente para nosotros, ya que primero nos preguntamos si el tratamiento inusual de los cuerpos podría relacionarse con ser forasteros en vez de locales”.

Las hambrunas eran bastante comunes en la época medieval, por lo que otra posibilidad podría ser que los restos pertenecían a cadáveres que habrían sido canibalizados por aldeanos hambrientos. [Después de todo, como vimos aquí, no sería la primera vez que el ser humano incurre en estas prácticas.] Sin embargo, la evidencia no parecía encajar. A modo de ejemplo, en el canibalismo, las marcas de cuchillo en el hueso tiende a agruparse alrededor de grandes apegos musculares o articulaciones grandes, pero en Wharram Percy las marcas de cuchillo no estaban en estos lugares sino principalmente en la zona de cabeza y cuello.

(Imagen ampliable) Cráneo quemado para evitar zombis. Imagen: Historic England

Simon Mays concluye: “La idea de que los huesos de Wharram Percy sean los restos de cadáveres quemados y desmembrados para impedir que caminen de sus tumbas parece encajar mejor con la evidencia. Si estamos en lo cierto, esta es la primera buena evidencia arqueológica que tenemos para esta práctica. Nos muestra un lado oscuro de las creencias medievales y nos recuerda gráficamente lo diferente que era la imagen medieval del mundo de la nuestra”.

Los huesos provienen de la aldea medieval abandonada de Wharram Percy, en North Yorkshire, un sitio administrado por English Heritage. En el lugar se encontró un total de 137 huesos que representaban los restos mixtos de al menos diez individuos. Fueron enterrados en un pozo en el área del asentamiento de la excavación. Datan de los siglos XI-XIV dC.

Artículo original publicado por la Universidad de Southampton. Revisado y traducido por ¡QFC!

Deja tu comentario

Comparte esta historia:
2017-04-04T12:21:59+00:00